Me sentía tan cachonda y sin nada de saldo en el móvil para llamar no me quedo mas que pensar en todo lo que podía estar haciendo con alguno de mis amigos en lugar de quedarme en casa. Encontré una lata de crema de leche que me recordó tanto esa dulce lefa que para ponerme a tono termine mojandome con ella como si fuese una dulce corrida.