Parece ser que la crisis está tocando hondo en el sector de las putas colegialas. Las jovencitas universitarias en algunas ocasiones deciden vender su cuerpo por algo de sexo consentido entrando en lo más profundo de la prostitución para pagar sus caprichitos de semana. Gracias al dinero ganado por haberse follado a este cliente como una verdadera zorra y puta, podrá irse de amiguitas este fin de semana.
Esta colegiala ejerce de estudiante universitaria de dia, y de puta por las noches, una completa heroína de doble identidad.