Después de haber sido pillada infraganti con un tío en una disco era bastante difícil que le perdonaran la infidelidad pero como solo las mujeres saben usar sus armas consiguió meterse a la casa de su chico en busca de sexo y el tan ansiado perdón. Una mamada y montarse un par de horas sobre su polla fueron casi suficientes para dar por pasado el pleito.