Se hicieron cortos esos 10 días en la playa con mi novio, por que aunque el día tenia 24hs no alcanzaba para terminar de follar, pasear por la playa e ir a bailar así que decidimos quedarnos a follar gran parte del día y en algunas horas salir a tomar sol para volver a follar con mas ganas. Lo mejor de todo era poder follar en la playa o en e mar mismo sin que nadie nos viera creo.
Con el sol que quema la piel a casi 42 grados de calor el mejor sitio para pasar el verano eran las playas de Brasil así que nos instalamos con mi novia y empezamos recorriendo las playas nudistas, pasando por las playas mas famosas , parques y terminado el día recorriendo las sabanas de un hotel de 3 estrellas que nada tenia que menospreciarse de otros mas caros.
La que parecia una inocente criatura resulto ser una de las putas mamapollas mas calientes de mi historia. Todo empezó despues de que empezo a jugar con un dildo de esos gigantes, fue poniéndose cachonda hasta el punto de que no queria mas que sentir mi lefa en su boca y recorriendo su cara. Que podia hacer mas que complacer sus oscuros pedidos.
No le puedo decir nada ni aun sabiendo que se dedica al negocio del sexo por que me encanta verla desnudarse frente a mi y mostrarme con mucho encanto todas sus virtudes. Me enciende saber que el sexo le viene bien en cualquier sitio y lugar. Ademas de putilla ella es de las mas guarras flaquitas que puedan existir y se la pasa el día hablando de sexo.
Lo mas peligro del verano no es el calor sino que te obliga a quedarte sin ropas y asi no hay quien se resista a folarse una zorrita asi. Que no le harías a una preciosas como esta que se sienta esperando a que alguien le quiera soplar el chocho. Si hay voluntarios ella esta sola y sufre de muchos calores, solo existe una manera de apagar ese fuego.
En la cama no hacen falta reglas ni un mapa para aprender a follar por que es parte de nuestro instinto animal el poder encontrar la manera de tener sexo. Aunque algunas chicas piensan que un mapa de como poner cachonda a una mujer no estaría mal, por lo menos para que los chicos no estén dando vueltas sin encontrar el punto G de sus mujeres.
Que podía decirle el árbol de navidad aun estaba armado y ella solo se había puesto su disfraz de regalo, asi que lo único que quedaba era quitarle el envoltorio a ese caramelito y comermelo por completo. Su cara me decía lo cachonda que estaba y con solo algunas caricias hice que se mojara como si aquello fuera todo.
Después de follar con tantas guarritas cachondas tenia que probar algo nuevo así que me conseguí una gordita muy cachonda para jugar, aunque al principio fue todo muy bueno la zorra empezó a ponerse cada vez mas brutal hasta que no podía aguantar sus juegos macabros ni su chocho aceitoso. Asi que ahora pienso dos veces antes de llevarme una guarra a casa.